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Shakira, el fraude fiscal y que podemos aprender de su caso.

Shakira es una de las artistas más famosas y exitosas del mundo, con más de 80 millones de discos vendidos, 12 premios Grammy y una fortuna estimada en 300 millones de dólares. Sin embargo, también es una de las celebridades que ha tenido problemas con la justicia por supuestamente evadir impuestos en España, donde residía desde el año 2011 junto a su ex-pareja, el futbolista Gerard Piqué.

Shakira en el juicio por fraude fiscal
Shakira en el juicio por fraude fiscal

El pasado 20 de noviembre de 2023, al inicio del juicio por fraude fiscal, Shakira se declaró culpable de haber defraudado 14,5 millones de euros al Estado español entre los años 2012 y 2014, simulando no residir en el país y ocultando sus ingresos mediante un entramado societario con sede en paraísos fiscales. La cantante aceptó pagar una multa de 7,3 millones de euros para evitar una condena de prisión de hasta ocho años.


Este caso ha generado mucha polémica y ha puesto en evidencia las dificultades que pueden tener los contribuyentes para cumplir con sus obligaciones tributarias, especialmente cuando se trata de personas con una actividad internacional y una elevada movilidad. ¿Qué lecciones podemos extraer de este escándalo fiscal? ¿Qué debemos hacer para evitar caer en el mismo error que Shakira? ¿Qué consecuencias puede tener para nuestra reputación y nuestro negocio una acusación de fraude fiscal, que además es delito penado con carcel?


En este artículo, vamos a analizar los tres puntos más significativos del caso Shakira y a ofrecerte algunos consejos prácticos para que puedas gestionar tus impuestos de forma correcta y transparente, sin arriesgarte a sufrir sanciones o perjudicar tu imagen.


La residencia tributaria es clave para determinar dónde y cuánto debes pagar


Uno de los aspectos más controvertidos del caso Shakira es el de su residencia tributaria. Según la ley española, se considera residente tributaria en España a quien haya permanecido más de 183 días al año en el territorio nacional, o bien a quien tenga en España el núcleo principal o la base de sus actividades o intereses económicos. Esto implica que los residentes tributarios en España deben tributar por la totalidad de sus rentas, tanto las obtenidas en España como en el extranjero, aplicando el Impuesto sobre la Renta de las Personas Naturales y el Impuesto sobre el Patrimonio.


Shakira alegó que durante los años investigados no residía en España, sino en las Bahamas, donde tenía una casa desde el año 2004. Sin embargo, la Agencia Tributaria (El Servicio de impuestos Internos Español), demostró que la cantante pasó más de 183 días al año en España, basándose en pruebas como sus actuaciones, sus viajes, sus redes sociales, sus compras, sus visitas médicas y, sobre todo, su relación sentimental con Piqué, con quien tuvo dos hijos nacidos en Barcelona en 2013 y 2015. Además, la Agencia Tributaria comprobó que la casa de las Bahamas estaba deshabitada y que Shakira no tenía vínculos económicos ni sociales con ese país.


Por tanto, la primera lección que podemos aprender de este caso es que debemos tener muy claro dónde estamos obligados a pagar nuestros impuestos, en función de nuestra residencia. Para ello, es importante que llevemos un registro de nuestros días de estancia en cada país, que tengamos en cuenta los criterios legales de cada país y que consultemos con un asesor tributario especializado en casos internacionales. Así, podremos evitar confusiones, contradicciones y conflictos con las autoridades tributarias.


La planificación tributaria debe ser legal, razonable y coherente


Otro de los aspectos que llamó la atención del caso Shakira fue el de su planificación tributaria. La cantante utilizó una serie de sociedades ubicadas en paraísos fiscales como las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán, Malta, Panamá y Luxemburgo, para canalizar sus ingresos por derechos de imagen, conciertos, publicidad y otras actividades artísticas. De esta forma, logró reducir su carga tributaria, al beneficiarse de los bajos tipos impositivos y las ventajas tributarias de esos territorios.


Sin embargo, la Agencia Tributaria consideró que estas sociedades eran meras pantallas o instrumentos sin actividad real, creados con el único fin de eludir el pago de impuestos en España. Según la Agencia Tributaria, Shakira era la única beneficiaria y administradora de estas sociedades, que no tenían empleados, ni oficinas, ni clientes, ni proveedores, ni operaciones comerciales. Además, se alegó que Shakira no declaró correctamente sus ingresos por derechos de imagen, al no aplicar el convenio de doble tributación entre España y Estados Unidos, donde se generaban la mayoría de sus rentas.


Por tanto, la segunda lección que podemos extraer de este caso es que debemos hacer una planificación tributaria legal, razonable y coherente, que se ajuste a nuestra realidad económica y que respete las normas de cada país. Para ello, es fundamental que contemos con el asesoramiento de un profesional calificado, que nos oriente sobre las opciones más adecuadas y seguras para optimizar nuestra tributación, sin incurrir en prácticas abusivas, fraudulentas o ilegales.


La reputación tributaria es un activo que hay que cuidar y proteger


El último de los aspectos que queremos destacar del caso Shakira es el de su reputación tributaria. La cantante ha sufrido un grave daño en su imagen pública, al ser acusada de defraudar al Estado español, al que dice querer y respetar. Su gesto de reconocer su culpa y pagar la multa ha sido interpretado como una forma de evitar un juicio mediático y una posible condena penal, pero no como una muestra de arrepentimiento o responsabilidad. Su credibilidad y su prestigio se han visto afectados, tanto a nivel personal como profesional, y tendrá que hacer un gran esfuerzo para recuperar la confianza y el cariño de sus fans, sus clientes y sus colaboradores.


Por tanto, la tercera lección que podemos aprender de este caso es que debemos cuidar y proteger nuestra reputación tributaria, como un activo valioso que puede influir en nuestro éxito o fracaso. Para ello, es importante que actuemos con ética, y que cumplamos con nuestras obligaciones tributarias.


Conclusión

El caso Shakira nos ha mostrado las consecuencias negativas que puede tener una mala gestión tributaria, tanto a nivel legal, como económico y reputacional. Por eso, te invitamos a que tomes nota de las lecciones que hemos compartido contigo y que las apliques en tu propio negocio o actividad profesional.


Si necesitas ayuda para hacer una planificación tributaria adecuada, no dudes en contactar con nosotros. En Adactiva somos expertos en asesoría tributaria para emprendedores, profesionales independientes, pymes e inversionistas. Te ofrecemos un servicio personalizado, eficiente y de calidad, para que puedas cumplir con tus obligaciones tributarias y optimizar tu rentabilidad. Solicita una cita gratuita y sin compromiso, y te asesoraremos sobre las mejores soluciones para tu caso.





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